sábado, 13 de diciembre de 2014

Suturas


Cuando todo lo demás falla
y solo queda la ausente verdad de los espejos
haces inventario de todas las heridas
y en el ruidoso silencio
ves la sangre oscura
derramándose de nuevo.
Y por debajo de la ira
de la seca y conocida tristeza
del inevitable dolor del desconsuelo
lo que en realidad te sacude
es el asombro
de que esas viejas cicatrices
cuidadosamente trabajadas
desde el origen de los tiempos
palpiten con tanta intensidad
más desnudas que nunca
como una fría lágrima
sometida al capricho del viento.
Y en una mueca de horror
 y quizás
solo quizás
de comprensión última
te preguntas si en algún momento
supiste dónde se encontraba el remedio
a la sucia soledad
de esos ojos que te miran
como viejos cristales muertos.
Porque los relojes no se paran
ni se escupen las ilusiones
y la noche no amanece
en el narcotizado insomnio del sueño.
Pero te levantas
alzas las sábanas
descubres si acaso el espejismo de un velo
coges hilo tijeras agujas
el alcohol que no embriaga
las vendas enmohecidas
y al azar
o al azar que dicta el miedo
ante la oscuridad del mar que se aleja
coses las costuras
y recompones el gesto
con la certeza
de que te maten o no

tú siempre mueres primero.

7 comentarios:

Olga de miguel dijo...

Maravilloso...
Entiendo bastante de recomponer con zurcidos apañados el alma, a veces con agujas oxidadas...
Te felicito.
Un abrazo.

Nicky Sciavo dijo...

Hay muchos (demasiados) de esos días húmedos o de luna, donde las cicatrices aparecen más briosas que nunca, se abren, destilan, y volvemos a percibir el nauseabundo olor a soledad que dejó el dolor, lo podrido de lo no sanado, de lo que aún, desde dentro, nos araña la vida... la que seguimos llamando vida...

Aunque en este azul-tristeza, me alegra que hayas vuelto, y que hayas vuelto a escribir...

Nicky Sciavo dijo...

;)

Marlowe dijo...

Muchas gracias, Olga.
Otro abrazo para ti.

Marlowe dijo...

Nicky,

Cuando la vida araña, hay que arañarla con más fuerza.

Gracias por pasar por aquí.

Mar dijo...

Un placer leerte de nuevo. Aunque sean versos tristes (pero muy hermosos)

(No se si sabes que los versos tristes y yo no nos llevamos bien)

Un abrazo.

Marlowe dijo...

Muchas gracias, Mar.

Siempre es muy agradable volver a verse.

Un abrazo.