martes, 22 de mayo de 2012

Palabras ajenas - Richard Ford






“Y por intimidad quiero decir la verdadera intimidad, la intimidad que uno tiene con solo una persona (o, a lo mejor, con dos o tres) en toda una vida; no la que permite hablar con alguien a quien uno se siente próximo a propósito de los laxantes o los problemas con los dientes; o, si es una mujer, sobre el ciclo menstrual o los dolores de próstata. Estas son cuestiones privadas, no íntimas. Yo me refiero a la auténtica -la intimidad silenciosa-, donde las palabras dichas, las insinuadas, las promesas, casi son secundarias: la intimidad de la comprensión, de la compasión, que no tiene nada que ver con un "dispara sin miedo", o con ser capaz de "abrirse" a los desconocidos (que, por otro lado, no significan nada).”

lunes, 14 de mayo de 2012

Ficciones


Probablemente hubiese preferido ser un personaje de ficción, pero cuando ya he doblado el recodo del camino me contento con ser alguien real. Lo que, por otra parte, no resulta tan fácil.