martes, 22 de mayo de 2012

Palabras ajenas - Richard Ford






“Y por intimidad quiero decir la verdadera intimidad, la intimidad que uno tiene con solo una persona (o, a lo mejor, con dos o tres) en toda una vida; no la que permite hablar con alguien a quien uno se siente próximo a propósito de los laxantes o los problemas con los dientes; o, si es una mujer, sobre el ciclo menstrual o los dolores de próstata. Estas son cuestiones privadas, no íntimas. Yo me refiero a la auténtica -la intimidad silenciosa-, donde las palabras dichas, las insinuadas, las promesas, casi son secundarias: la intimidad de la comprensión, de la compasión, que no tiene nada que ver con un "dispara sin miedo", o con ser capaz de "abrirse" a los desconocidos (que, por otro lado, no significan nada).”

3 comentarios:

algamarina dijo...

Sabias palabras y profundo contenido...

Saludos azules desde mi orilla que lo espera...

Anónimo dijo...

Desde luego Richard Ford llegó hasta "el fondo" con estas palabras.

Un saludo,

lulla

Marlowe dijo...

algmarina,

Gracias por tu comentario.

Un saludo,

lulla,

Creo que sí, que de alguna forma toca la esencia del conocimiento y de la comprensión. Y hacerlo con esa claridad y belleza es muy difícil.

Un abrazo,