martes, 6 de marzo de 2012

Insomnia en prosa



Me despierto inquieto en medio de la noche con los puños crispados y una dolorosa erección entre las piernas.  Trato de capturar las imágenes borrosas de un sueño que se escapa. Una mujer desnuda y sin rostro, o tal vez cubierto por una máscara, puede que incluso amordazado. Las facciones, si las hubo, se deshilachan en una espesa niebla.
Me giro en la cama. Ella respira pausadamente y alcanzo a sentir su aliento todavía fresco. El tiempo parece quedar suspendido, esperando que algo suceda. Estiro el brazo y, con una medida brusquedad, la agarro por la nuca y entierro su cabeza bajo las sábanas. Por un instante se revuelve, pero antes de que pueda decir nada ya le he metido la polla en la boca. Al principio no hace prácticamente nada, como si le hubiese colocado un chupete innecesario. Después, cuando al presionar con más fuerza mi polla choca contra su garganta, percibo un amago de arcada y su ritmo se vuelve más intenso.  Noto sus ligeras e  imprecisas dentelladas,  la saliva caliente resbalando por mi vientre, el olor denso del sexo y del olvido.  
Todo termina con la misma rapidez con la que empezó. Ella se incorpora levemente lamiéndose los labios. Intuyo una sonrisa que la oscuridad me impide ver. Se recuesta de nuevo, pone la mano en mi pecho, y en un instante se queda dormida.
Yo me quedo quieto, destrenzando los pasajes del sueño perdido. Y así, preguntándome quién se esconde tras el cuerpo sin rostro, espero que llegue la luz de un nuevo día.

7 comentarios:

luna dijo...

Molto exitante...Felicidaded por tu blog esta muy lindo...
Mil besos..

algamarina dijo...

Exquisito y excitante relato, Marlowe!

Mis saludos azules desde mi playa húmeda...

Marlowe dijo...

Gracias por las visitas y los comentarios.

elenna dijo...

Estupenda manera de despertar "bruscamente" en la noche... :)

Marlowe dijo...

Es que el insomnio tiene alguna ventaja, elenna.

Monica dijo...

Imponer el deseo, aún entre sueños nublados, de una mamada indefinida, me prende a camas ajenas.

Marlowe dijo...

Monica,

Pues prendida, o prendada, quedas.