jueves, 23 de febrero de 2012

Este no es un blog de cine, pero... (II)

Para contrastar con los títulos del primer capítulo de este particular y muy personal resumen, hablaré ahora de las películas que dan más de lo que prometen, aunque les falte algo para ser obras redondas.


Es fácil caer en la tentación de etiquetar Moneyball como la típica película norteamericana de deportes o, lo que sería aun peor, dedicada al baseball. Y sí, tal afirmación tiene su parte de verdad, pero también estamos ante un film que habla con sobriedad y un sentido del ritmo extraordinario de lo difícil que es, allí y en cualquier otra parte, luchar contra los estereotipos y las creencias generalmente aceptadas. Por lo demas, los diálogos son excelentes, la realización impecable y Brad Pitt está enorme.


En el improbable e hipotético supuesto de que no hubiésemos oído nunca hablar de Stieg Larsson, o de que no hubiésemos visto las previas adaptaciones para cine o televisión, seguramente hoy estaríamos hablando de Millenium como del mejor thriller de los últimos años. Y aun habiendo leído y visto todo lo habido y por haber, la película se devora. Es David Fincher, claro. Aunque no alcance el nivel de complejidad que tenía Zodiac.


Tengo que confesar que, desde hace unos años, no disfruto en exceso con las películas de Allen. Sin embargo, Midnight in Paris, sin ser una de sus películas mayores, me recuerda la frescura de Granujas de medio pelo o Misterioso asesinato en Manhattan. El reparto es extraño y desajustado, pero es increíble que un tipo de casi ochenta años muestre esa pasión por el cine, la vida, la literatura, el amor...


Un dios salvaje es una obra casi perfecta. Brillante, ingeniosa y salvaje como su propio título. Adaptación magistral de una obra de teatro, con unos actores y actrices en estado de gracia a la que le sobra talento y le falta humanidad. En otras palabras, te remueve pero no te conmueve. Soprendente pero cierto: no tiene ni una sola nominación, aunque no creo que Polanski ardiese en deseos de viajar a LA.


No, claro, Blackthorn tampoco está nominada. Aunque se trate de un western crepuscular y elegante, con algunas escenas bellísimas y que se adentra con respeto (quizás demasiado) en la mitología del cine y de Estados Unidos. A mí, a pesar de su correcta interpretación, me sobra Noriega, que está muy profesional pero no puede dar la deseada réplica a la monumental interpretación de Sam Sheppard.

6 comentarios:

Mar dijo...

Moneyball me apetece mucho, qué bien hacen estos yanquis las pelis de deportes, hasta deportes tan marcianos como el beisbol. Hace poco vi Un domingo cualquiera y me reafirmé en ello.

Marlowe dijo...

Mar,

Y mira que le dieron cera en el momento de su estreno. Yo la he visto dos o tres veces y recuerdo haberlo pasado muy bien, a pesar de habitual crispación de Stone. Pero esta es much better.

entremaliada dijo...

Estoy deseando ver “money ball”, no entiendo nada de baseball, aunque “el mejor” me apasionó en su época, Sobre “Millenium”, también creo que llega demasiado tarde,” Un dios salvaje”, la tendré en cuenta, aunque Kate Winslet me carga un poco, por cierto ¿Qué te pareció el escritor? Espero que Noriega haya sido doblado (no por el mismo claro,jeje) en “Blackthorn”.
No he visto "no es país para viejos", la culpa la tiene “muerte entre las flores” aggghhhhh, desde entonces le cogí manía a los Cohen y no me he vuelto a fiar de ellos, bueno si me la recomiendas la veré, ya te contaré

May Mercurio dijo...

Midnight Paris, es como si Wooddy Allen hubiera resucitado, tiene esa atmósfera, que da gusto.
En mi humilde opinión no es un peliculón, pero sí vale la pena.

Con la de Polanski, la verdad me lo pasé bomba..todo es muy teatral y hasta casí que el trbajo actoral también.
¿No te pareció que "sobreactuaban"? Lo pongo entre comillas, porq en el mundo teatral estarían de 10..el trabajo de un actor es muy diferente frente a una cámara que en un escenario, como sabes.

Marlowe dijo...

entremaliada,

Blackthorn hay que verla en versión original. Por cierto, tú y yo deberíamos tener una larga conversación sobre "Muerte entre las flores". O sobre los Cohen en general.

May,

Midnight es deliciosa. En cuanto a Un dios salvaje, creo que el problema está, más que en los actores, en el distanciamiento como de entomólogo con el que nos cuentan la historia. Nos divertimos, claro, pero es imposible conectar con ellos.

May Mercurio dijo...

Sí, hay una falta de conexión, hay una distancia que impide que palpites viéndola...los sientes lejanos, pero te sacan sonrisas, aunque esas sonrisas no traspasan, se quedan en la superficie.