domingo, 27 de noviembre de 2011

Palabras ajenas - Richard Ford


"Yo no hubiera podido, claro está, expresar de hecho cuál era mi objetivo, lo que probablemente significa que mi objetivo era solamente tener un objetivo. Aunque estoy seguro de que tenía miedo de que si no usaba mi vida, aunque fuera de un modo absurdo, la perdería; que era lo que solía decir la gente a propósito de la polla cuando yo era niño."

sábado, 26 de noviembre de 2011

This is another thing in another country


Una frase que define muchas de las complejas aristas de esta película, en apariencia sobria y fría, que no deja de reverberar en la mente cuando dejas tu butaca.
Narrada con la precisión de un cirujano, explora los oscuros rincones del alma humana sin alardes innecesarios. Los conflictos que subyacen tras la supuesta "normalidad", la dificultad para entender sin pagar un precio por ello, la libertad y la represión, el limitado pragmatismo y el sueño romántico.
Tal vez le pese en algunos momentos su origen teatral y le sobran, sin duda, las leyendas previas a los títulos de crédito.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Arden las palabras



"Era un placer quemar."
Ray Bradbury


Arden las palabras
los viejos versos
las sílabas rotas
Todo arde
en el afilado silencio
de la noche
y en la clamorosa quietud
de una mañana imprecisa
Todo arde
En la memoria
pues qué somos
sino un puñado de recuerdos
con un pasado imperfecto
y un incierto futuro

sábado, 19 de noviembre de 2011

Palabras ajenas - Paul Auster


Acerca de Philippe Petit:

"En ningún momento del acto pensé que pudiera caerse. El riesgo, el temor a la muerte, la catástrofe no formaban parte del espectáculo. Philippe había asumido total responsabilidad por su propia vida y yo sentía que nada podría alterar esa resolución. El equilibrismo no es un arte mortal, sino un arte vital, de una vida vivida con plenitud; lo que equivale a decir que la vida no se esconde de la muerte, sino que la mira directamente a los ojos. Cada vez que Philippe se sube a una cuerda, toma posesión de esa vida y la vive en toda su regocijante inmediatez, en toda su dicha."

viernes, 18 de noviembre de 2011

El otro

En la mañana
contemplo lo que ha de venir
como si fuese otro
el pasajero de mis sueños

martes, 15 de noviembre de 2011

Striptease


Desde  muy joven, me ponía cantidad contemplar a una mujer desnuda.
Ahora me sigue pasando lo mismo, sólo que ya no necesito quitarles la ropa.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Llegó la nada a nadie - JLB



Cuando nadie ni nada viene
grito en silencio
desde la alambrada
Atrapado en el resplandor
la voz mutilada
balbucea dudas
Pues qué verdad dices
que no sea una mentira
Las hojas secas caen
pero ya sabes
que no hay hojas ni rosas
¿Entonces...?
Buscas dioses
mártires
ladrones de paso
que dejen la casa vacía

sábado, 12 de noviembre de 2011

Palabras ajenas - Jeb Rubenfeld

"No hay misterio en la felicidad.
Los hombres infelices son todos parecidos. Alguna herida de hace mucho tiempo, algún deseo denegado, algún golpe al orgullo, algún incipiente destello de amor sofocado por el desdén -o, peor aún, por la indiferencia-, se aferra a ellos, o ellos a lo que les hizo daño, y así viven cada día en un sudario de ayeres. El hombre feliz no mira hacia atrás. Vive el presente.
Y ahí está el problema. El presente nunca puede darnos una cosa: sentido. Los caminos de la felicidad y del sentido no son los mismos. Para encontrar la felicidad, un hombre solo necesita vivir en el instante; solo necesita vivir para el instante. Pero si quiere sentido -el sentido de sus sueños, de sus secretos, de su vida-, deberá rehabilitar el pasado, por oscuro que fuere, y vivir para el futuro, por incierto que sea."

La interpretación del asesinato

viernes, 11 de noviembre de 2011

The killer inside me

Winterbottom, además de prolífico, suele dar un toque personal a sus películas. En esta aceptable, pero innecesaria, adaptación de la oscura novela de Jim Thompson, ese sello se diluye bastante, quizás por un excesivo respeto al espítitu del original.
Mi intención, sin embargo, no es hablar del filme en si, sino de la tendencia que tiene el cine (¿mundo?) convencional por etiquetar a los sádicos como psicópatas. ¿Cuántas películas hemos visto en que, con el único propósito de añadir morbosidad a una historia, se la aliñaba de unas gotas de violencia o estética látex?
Es triste que una determinada forma de ser o de sentir resulte difícil de llevar a la práctica, pero no creo que eso conduzca al desarrollo de ninguna psicopatía. En todo caso, puede ser una frustración, más o menos importante. Pero de esas, hay muchas en la vida.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Amor, BDSM y Sexo con burbujas

La vida es una experiencia extrema que, más temprano que tarde, termina por consumirte. Ese conocimiento, consciente o inconsciente, pero casi siempre perturbador, constituye el motor de la existencia.
Algunos buscan una suerte de equilibrio interior, otros intentan apurar todas las copas como si se tratase de la última que han de beber, y la mayoría (o todos, según el momento) sucumbre al narcótico más poderoso: el tedio.
Escudriñamos el más allá y el más acá a la caza de una respuesta tal vez inexistente. Miramos al cielo, al espejo o a los ojos del prójimo con la vista nublada por la soberbia y la desesperación del que desea ser especial y, en el fondo, sabe que es poco más que nada.
La intensidad en el amor, la caricia extrema, el delirio y el abandono, la entrega y el control absoluto, la piel encendida, la carne inflamada... Todo eso nos hechiza y conmueve, conjura los miedos más atávicos y, en algunos mágicos instantes, nos vuelve inmortales.