domingo, 18 de diciembre de 2011

Raymond Chandler



"Pero no estoy avergonzado de ser un amante de las mujeres. Lo difícil de hacer entender es que tengo un código, que adhiero a él, que siempre he adherido a él. Hubo una época en mi vida, cuando joven, en que podía haber levantado a cualquier mujer bonita en la calle y haber dormido con ella esa noche. (Otra vez jactándome, pero es cierto.) No lo hice porque tiene que haber algo más y un hombre como yo tiene que estar seguro de que no está hiriendo a alguien, y no puede saber eso hasta conocerla más. Hay muchas mujeres baratas, por supuesto, pero nunca me interesaron. Hay mujeres que son inaccesibles, y puedo reconocerlas en cinco minutos. Siempre pude. Hay mujeres que se entregarán mañana, pero no esta noche. Eso también lo supe. Hay mujeres que por un motivo u otro se entregarán a quien no deben, y se sentirán mal al pensarlo a la mañana siguiente. Eso también tuve que saberlo. Porque uno no ama para para herir o destruir. Hubo chicas que pudieron quedar con cicatrices el resto de su vida dando curso a un impulso humano normal, pero yo no sería el culpable. Hubo chicas a las que no les importaba, pero por ellas no me preocupé. No sé si es un talento o una maldición, pero siempre lo sé. No sé cómo lo sé, pero podría darle ejemplos específicos en los que, contra todas las apariencias externas, yo lo sabía. A veces, esto me obsesiona. Siento como si fuera un mal hombre, y esa intuición me ha sido dada sólo para destruirme. Pero supongo que ya no me importa mucho destruirme. Después de todo, fui un marido amante y fiel durante casi treinta y un años, y vi a mi esposa morir lentamente y escribí mi mejor libro en la agonía de ese conocimiento, y aun así lo escribí. No sé cómo. Me encerraba en mi estudio y pensaba que me encontraba en otro mundo. Por lo general me llevaba una hora, al menos. Y entonces me ponía a trabajar. Pero siempre escuchaba. Y tarde, a la noche, me recostaba en el sofá a leer porque sabía que hacia la medianoche ella vendría en silencio y querría una taza de té, pero nunca la pedía. Siempre tenía que convencerla de que la aceptara. Pero tenía que estar ahí, porque si hubiera estado dormido, ella no me habría despertado, y no habría tomado su té.
¿Cree que lamento algo de esto? Estoy orgulloso. Fue el momento supremo de mi vida."

12 comentarios:

luna dijo...

Que el sonido melodioso de las campanas vienen los verdaderos deseos de aquellos que todavía creen en el amor al prójimo y trae paz a ti y su familia. muchos deseos para una Feliz Navidad.
Un abrazo con mucho cariño..

algamarina dijo...

Conmovedor... Gracias por compartirlo...

Saludos de estrellas...

{ÍsisdoEgito}JZ - Tua, somente tua dijo...

FELIZ NATAL!!!!

Cheio de paz, harmonia e confraternização!

É o que desejamos...

Abraços cordiais e Beijos carinhosos,

JUN ZURIK e ísisdoJUN

Mar dijo...

Magistral. Un hombre honesto, Mr. Chandler.

Si en vez de un Mr Chandler, hubiese sido una Mrs Chandler la que firmara el escrito ... ¿sería igual? "Pero no estoy avergonzada de ser una amante de los hombres".

Marlowe dijo...

Mar,

No sé si sería igual (quién puede saberlo), pero creo que hay más mujeres que hombres en condiciones de hacerlo. Aunque, en este caso, no es solo lo que dice, sino también cómo lo dice.

Un saludo.

Sweet dijo...

Elegante.
A cada línea que leía sólo tenía esa palabra en la cabeza: elegante.
Elegante en cualquier situación, elegante aún en lo que ya no se puede.

Me encantó!
Abrazo, Marlowe.
(No te pierdas mucho...)

Marlowe dijo...

Sweet,

Gran literatura en una carta. Definitivamente, eran otros tiempos.

Perderse es en ocasiones inevitable. El problema, el verdadero problema, es no ser capaz de encontrarse.

Un abrazo,

laprincesa{Celta} dijo...

Felices Fiestas caballero, Felices días...

Monica dijo...

Las intuiciones nos mortifican, más aún si estamos en lo cierto. El detalle de conocernos tan bien se pone de manifiesto en todas las mujeres que inventó sobre el papel.

Marlowe dijo...

Monica,

Hay que confiar en las intuiciones. Aunque se demuestren erradas. ¿Qué otra cosa nos quedaría si no lo hiciéramos?

Olivia dijo...

leo y releo y no consigo verme en una sola de las mujeres que describe, mas bien en todas ellas.

como han dicho antes, sin duda, elegante.

gracias por compartirlo

Marlowe dijo...

Olivia,

Está bien eso, saltarse la simplificación literaria y sentirse (y verse) en muchas dimensiones.