sábado, 3 de diciembre de 2011

Grey city


He salido. Llovía
La gente caminaba con la determinación
de quien conoce su destino
y escapa de él
En tardes como esta
solo veo en blanco y gris
el blanco del papel que me observa
y el gris de mi mirada.

7 comentarios:

Sweet dijo...

Eso de verse la mirada es lo que nos mueve a escribir líneas como las tuyas.

Hoy también veo yo todo gris, aunque aquí ya casi es verano y el calor y color nos rodea...

Te abrazo.

Mar dijo...

Las veces que estuve en Madrid me sorprendía ver cómo la gente camina así, como dices. Como escapando. A las provincianas esas cosas nos producen desasosiego.

Saludos.

algamarina dijo...

Claro, cada quien tiene su mirada, que es el reflejo del alma.
Un placer leerlo! Bella imagen!

Saludos color esmeralda desde mi horizonte rojo...

Calpurnia Tate dijo...

La mirada es la que nos indica cómo ver según nuestros ánimos. Gris de tarde lluviosa, triste y solitaria. Conozco la mirada, y la imagen que has puesto la describe perfectamente. Un Abrazo,

Marlowe dijo...

Sweet,

Lo bueno (y lo malo) de verse la mirada es que no es necesario estar frente a un espejo.
Gracias y un abrazo.

Mar,

A mí, Madrid siempre me ha producido desasosiego. No tengo una razón concreta, pero es así.
Un saludo.

algamarina,

Eso, en los buenos días.
Saludos.

Calpurnia,

A veces, las imágenes vienen solas.
Un abrazo.

Shang Yue dijo...

y tú también caminabas o sólo mirabas?

Marlowe dijo...

Caminar, mirar... ¿A quién le importa?