lunes, 24 de octubre de 2011

Jaime Gil de Biema


Como la noche no
quiero que tú desciendas,
no quiero cumplimiento
sino revelación.
Desciende hasta mis ojos
veloz, como la lluvia.
Como el furioso rayo,
irrumpe restallando
mientras quedan las cosas
bajo la luz inmóviles.
Que no quiero la dulce
caricia dilatada,
sino ese poderoso
abrazo en que romperme.

3 comentarios:

nim dijo...

Me encanta, con tu permiso, te la robo un poquito.

Anónimo dijo...

Y yo voy, y tengo que entrar por que me encanta leer a Gil de Biedma.
Saludos Marlow,
Roissy

Marlowe dijo...

nim,

Claro. En realidad es de todos.
Saludos.

roissy,

Buen gusto. Saludos.