miércoles, 24 de agosto de 2011

Capote entre divagaciones


En la serie de entrevistas que Lawrence Grobel realizó a Truman Capote puede percibirse su ingenio, su banalidad y su indudable talento. Pero también, en algunos momentos en los que la persona se sobrepone al personaje, aparece el hombre atormentado y complejo. Y también más sabio y humilde.
"P: Entonces, ¿qué le da miedo?
 R: Pensar en que puedo perder el sentido del humor. Convertirme en una inteligencia sin alma, enfilar la pendiente hacia la locura y, por tanto, como dice el acertijo zen, pasar el resto de la vida escuchando el sonido de la palmada de una sola mano."
No sé por qué, pero esa frase lleva años reverberando, a su particular manera, en mi mente. Reírse de uno mismo es imprescindible, y tomarse con cierta distancia muchas de las cosas que vemos u oímos es bastante recomendable. Pero, por encima de todo, no me gustaría perder la pasión por la vida, a pesar de tropezones y altibajos. Y, a ser posible, desearía que esas palmadas de una sola mano continuasen teniendo el inconfundible sonido de una buena azotaina.

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