martes, 5 de julio de 2011

Spanking & Fetish

Nunca he tenido (o pensado que tenía) fetiches muy acusados. Pero supongo que los años van dejando atrás algunos placeres más o menos efímeros, mientras afianzan los más auténticos. Además, y a pesar de la rareza que eso constituye, si queremos ser precisos, un fetiche es, o así se define, como un ídolo u objeto de culto al que se atribuyen poderes sobrenaturales.  Y yo, que soy un puñado de emociones presidido por la razón, tengo ciertas dificultades con lo sobrenatural, más si contemplo aquellas cosas, excluidas las sustancias químicas o similares, que me han embriagado, haciendo que la vida fuera hermosa, la lista es, quizás por desgracia, muy corta:
Los libros en general y esas pequeñas librerías casi ya desaparecidas en particular.
El cine, que no los cines, salvo que sean como el de la fotografía.
La belleza en casi todas sus manifestaciones, pero en especial la de las mujeres que he tenido la fortuna de conocer, pues la belleza siempre está ahí, esperando a que sepamos mirarla.
Y para terminar sin ponerme pretencioso y aburrido, esos azotes y bofetadas que tanto placer me proporcionan y con los que casi consigo olvidarme de quién soy y qué demonios pinto por aquí.

4 comentarios:

Sweet dijo...

Digamos que tu lista no va precisamente de "fetish"... pero sí que es interesante. Además se refleja en tus otros dos blogs por los que he tenido el gusto de pasar ;)
Abrazo.

laprincesa{Celta} dijo...

Pues la lista será reducida pero da para mucho, para muchos momentos( y ya se acerca el momento del spankoverso....biennnnnn, jaja, ¿eso será un fetiche?...).

Un saludo trasnochado.

Marlowe dijo...

No sé, sweet. No creo que dijeses lo mismo si vieses cómo me pongo cuando alguien no cuida un libro o si un fulano se sienta a mi lado en el cine comiendo palomitas.

Marlowe dijo...

Claro, princesa. Los spankoversos son la combinación de dos fetiches.